Si planta ahora bulbos de dalia, cuando llegue el verano, podrá impregnarse por completo de la belleza de esta encantadora flor. Espere a que pasen las últimas heladas antes de ponerse manos a la obra.
Un mar de flores
Hay dalias de una gran variedad de colores, alturas y formas. Mezcle distintos tipos para, más adelante este año, disfrutar de un mar de flores espectacular. También crecen bien en macetas. De esta manera, puede plantarlas antes, mantenerlas a salvo de las heladas y luego colocarlas al aire libre o trasplantarlas. Así podrán adelantarse un poquito.
Amantes del sol
Las plante donde las plante, nunca será demasiado soleado: las dalias son auténticas amantes del sol. Admiten un poco de sombra, pero, si es excesiva, la floración será menos abundante y las plantas se debilitarán. Cualquier tipo de suelo es adecuado, siempre que contenga los nutrientes necesarios (si no es así, se recomienda abonar) y sea suficientemente permeable.
Plantación sencilla
Se pueden plantar después de la última helada nocturna. Con una pala (puede ser pequeña), haga un hoyo lo suficientemente grande como para que quepa el tubérculo. Plante a unos diez centímetros de profundidad para poder cubrirlos con unos centímetros de tierra. Si queda algún tallo viejo, puede dejarlo sobresalir del suelo. Apriete ligeramente la tierra. La distancia entre plantas es de 30 a 40 centímetros. Si planta en macetas, puede colocarlas más juntas. Añada un poco de abono orgánico si es necesario. Riegue en caso de sequía para que la tierra siempre esté un poco húmeda. Al cabo de unas semanas, verá asomar brotes verdes. A continuación, aparecerán los capullos, de los que poco después empezarán a brotar hermosas flores, ¡y seguirán floreciendo hasta bien entrado el otoño!
Sugerencias
- Apoye las dalias más altas, por ejemplo, con palos de bambú.
- De vez en cuando, ponga algunas dalias de su jardín en un jarrón o regálelas como obsequio personal.
- Corte las flores marchitas para que la planta pueda dedicar toda su energía a los nuevos capullos.
