Es un hecho de la vida: para disfrutar de las gloriosas flores de bulbo que florecen en primavera -como tulipanes, narcisos, jacintos, azafranes y otras- tienes que plantarlas en otoño. Ésa es la mala noticia. La buena es que no hay nada más fácil de cultivar ni más colorido y gratificante que los bulbos de flor. Hasta el jardinero más inexperto puede crear un impresionante y hermoso jardín primaveral con bulbos de flor.