Cuando el sol brilla en lo alto del cielo y los días parecen interminables, apetece tener un jardín que refleje todo el esplendor del verano. Unos bulbos de verano plantados en primavera aportan precisamente esa energía. Proporcionan color, texturas y flores para disfrutar de un jardín soleado durante semanas.
Colores populares para un cálido verano:
- Dalias – Desde grandes variedades decorativas hasta refinados pompones: las dalias son las estrellas del verano. Cuanto más calurosos son los días, más exuberantes florecen (¡hasta entrado el otoño!).
- Gladiolos – Sus flores largas y elegantes añaden altura al jardín y son ideales para arriates coloridos o como flores cortadas en un ramo estival.
- Montbretias – Esta llamativa flor de color naranja o rojo es un imán para mariposas y abejas y añade un toque exótico a su jardín de verano.
- Calas (Zantedeschia) – Con sus gráciles flores en forma de cáliz, aportan elegancia y un toque de lujo en macetas y arriates en los meses de verano.
- Lirios – Clásicos y decorativos, los lirios son perfectos para una mezcla veraniega de color y elegancia en el jardín.
¿Por qué son imprescindibles los bulbos de flores veraniegas?
Los bulbos de verano no solo son un placer para el jardín, sino que también son sorprendentemente prácticos. Se desarrollan bien en veranos cálidos, suelen soportar bien la sequía y atraen a innumerables polinizadores, como mariposas y abejas. Además, son fáciles de combinar: piense en dalias con vaporosas gramíneas ornamentales, o en gladiolos que se alzan orgullosos entre plantas vivaces.
Plante ahora para disfrutar después
¿Cuál es el secreto para tener un jardín lleno de flores en verano? ¡Plantar en primavera! Una vez que la tierra se ha calentado, se pueden introducir los bulbos y tubérculos en el suelo. Con unos pocos cuidados, como un suelo bien drenado y riego ocasional, le recompensarán con una explosión de flores durante meses.
Cree su propio paraíso estival
Tanto si prefiere una mezcla exuberante como un estilo más sobrio y moderno, los bulbos de verano se adaptan a sus gustos. Combine colores contrastados para conseguir un efecto impactante, o mantenga una paleta tono sobre tono para transmitir tranquilidad y armonía. Una cosa está clara: convertirán cualquier jardín en un lugar donde siempre parece brillar el sol.
