El gladiolo ha sido elegido como bulbo de verano del año. Se planta en primavera, después de la última helada. El mismo año podrá disfrutar de un mar de flores de prácticamente todos los colores. Muchas de ellas además desprenden un aroma delicioso. Por otra parte, los gladiolos son muy atractivos para las abejas y los abejorros. Así que, al plantarlos, favorece la biodiversidad en su jardín y contribuye a que se llene de vida.
Numerosas variedades
Los gladiolos simbolizan el orgullo, la fuerza y el triunfo. Su nombre latino es Gladiolus, diminutivo de «gladius», que significa espada. Hace referencia a la forma de espada de sus hojas. Por eso, también se le llama lirio espada.
La mayoría de los gladiolos de jardín tienen su origen en Sudáfrica, donde se utilizaban como alimento. Los botánicos europeos descubrieron este tubérculo (porque eso es lo que es) en el siglo XVII. Por hibridación, surgieron muchas variedades de todo tipo de formas y colores, incluso con varios colores por flor. Todavía siguen apareciendo en el mercado nuevos gladiolos muy especiales.
Aroma delicioso
Con cientos de variedades, el grupo de flores grandes es el más numeroso. La mayoría forma tallos de más de un metro con decenas de capullos a ambos lados. Desde abajo hacia arriba, se ven eclosionar uno a uno. Cabe destacar el gladiolo abisinio (Gladiolus callianthus «Murielae»). Las flores de esta variedad tan especial son blancas, con forma de estrella, con el centro de color burdeos, y desprenden un aroma delicioso. Los gladiolos de flor pequeña florecen algo antes y son más bajos, entre 50 y 70 centímetros. Elija el gladiolo que elija, ¡todos son muy llamativos!
Consejos para tener los gladiolos más bonitos
- Los gladiolos prosperan mejor en un lugar con al menos 6 horas de sol y suelo bien drenado.
- Forme grupos, combínelos con otros bulbos de verano o plántelos dispersos por el arriate.
- Cree su propio jardín de recolección; plante generosamente y recoja cuando se abran las primeras flores.
- Para prolongar la floración, plante varios tubérculos cada dos semanas; puede hacerlo hasta finales de junio.
- Corte por completo los tallos de las flores marchitas, pero puede dejar las hojas.
- Pruebe a plantarlos en macetas; las variedades más bajas son especialmente adecuadas para ello.
- Riegue regularmente durante las épocas de sequía.
