No todos los jardines gozan de amplia luz solar, pero eso no tiene nada de malo. También a la sombra (o semisombra), se puede crear un ambiente veraniego vivo y colorido, con bulbos que florecen incluso sin mucho sol. Con la elección adecuada, transformará los rincones más oscuros en atractivos espacios llenos de color.
- Las begonias son las auténticas campeonas de la sombra. Sus exuberantes flores, que van del rosa pálido al rojo intenso o al naranja claro, brotan sin cesar desde principios de verano hasta otoño. Quedan muy bien en arriates, macetas o cestas colgantes y aportan alegría al instante, incluso en los lugares más sombreados.
- Las calas (Zantedeschia) también crecen bien a la sombra. Sus elegantes flores en forma de copa y sus hojas brillantes dan un toque moderno al jardín o al balcón. Colóquelas en una maceta grande o combínelas con plantas perennes para crear un contraste interesante.
- Si le gusta un estilo más exótico, la Gloriosa llama verdaderamente la atención. Sus flores flamígeras parecen flotar sobre las hojas y aportan un toque festivo tanto al sol como a la sombra.
- Y no olvide las elegantes Tigridia: sus llamativos colores y formas crearán momentos veraniegos sorprendentes en cada rincón del jardín.
- La montbretia (Crocosmia) también merece un lugar en la semisombra. Sus ardientes flores rojas, naranjas o amarillas atraen a las mariposas y aportan un colorido vivo, por ejemplo, entre helechos u hostas.
- Por último, está el singular lirio de piña (Eucomis), con su exótica inflorescencia similar a una piña y sus flores en forma de estrella. Crecen bien en macetas o arriates con sombra ligera y añaden un toque llamativo al paisaje veraniego del jardín.
Combine diferentes tipos para obtener variedad en altura, color y estructura de las hojas, y plante los bulbos en un suelo bien drenado. Riegue con regularidad y disfrute de un verano lleno de flores, incluso sin pleno sol.
